lunes, enero 30, 2006

Optimismo

Cuenta Borges, que no pasa un día sin que usemos la palabra optimismo, que fue acuñada por Voltaire contra Leibniz que había demostrado (a despecho del Eclesiastés y con el beneplácito de la Iglesia) que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Voltaire muy razonablemente, negó esa exorbitante opinión. (En buena lógica, bastaría una sola pesadilla o un solo cáncer para anularla).

1 comentario:

Matías Pailos dijo...

No es que bastaría, sino que incluso, en cierta medida, vendría exigida por el propio Leibniz. El argumento de Leibniz es el conocido: dadas dos bibliotecas, una con 1000 ejemplares del mejor libro escrito, otra con 1 ejemplar por libro, pero con ejemplares de 1000 libros distintos, parece razonable concluir que la segunda sería mejor que la primera.
No hay que refutar a Leibniz -pues ello supondría darle un argumento concluyente (o suficientemente persuasivo). Basta con desestimarlo por necio. (A veces, ser racional consiste en no argumentar.)